La historia de Jairo, un joven hondureño que vende mangos en las calles de Managua, Nicaragua, para costear sus estudios de Medicina, pagar el alquiler y alimentarse, conmovió a numerosos usuarios en redes sociales.
El creador de contenido Fary Jerónimo Betancourt conoció al estudiante mientras ofrecía mangos en la vía pública y decidió conversar con él sobre su situación.
Durante el encuentro, Betancourt le manifestó su intención de comprarle toda la mercancía, algo que sorprendió al hondureño.
"No pensé venderlos todos en este momento. Estoy pasando por una situación difícil. Yo soy de Honduras y me vine a luchar acá por mis sueños", contó Jairo durante la conversación.
Problemas económicos ponen en riesgo sus estudios
Jairo explicó que viajó a Nicaragua con el objetivo de estudiar Medicina, pero actualmente enfrenta dificultades para continuar con su formación universitaria.
El joven logró completar el primer semestre de la carrera; sin embargo, mantiene pagos pendientes con la universidad y todavía no puede matricular las asignaturas correspondientes al siguiente periodo académico.
“Me vine a estudiar Medicina y estoy triste porque ya creo que no voy a seguir estudiando por mi situación económica. Lo único que he hecho es vender mangos para poder alimentarme y pagar la renta”, relató.
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A pesar de las dificultades y de encontrarse lejos de su familia, Jairo asegura que no quiere abandonar el sueño que lo llevó hasta Managua.
“La verdad es que no quiero regresar a Honduras así, sin cumplir mi objetivo”, expresó.
Quiere convertirse en médico y regresar a Honduras
Durante la conversación, Betancourt le preguntó al estudiante sobre sus planes para el futuro. Jairo respondió que desea terminar su carrera y regresar a Honduras para poner sus conocimientos al servicio de la población.
“Quiero regresar como un profesional para servir a mi población, porque eso es lo que me gusta a mí: servir a la gente”, afirmó.
Tras escuchar su historia, el creador de contenido decidió entregarle dinero y permitió que Jairo conservara los mangos para que pudiera continuar vendiéndolos y obtener más ingresos.
“Yo le voy a regalar esto y la venta no me la dé. La venta que le queda es para que se siga apoyando con lo que necesita”, le dijo Betancourt.
Su historia genera solidaridad en redes sociales
La publicación provocó numerosas reacciones de usuarios que se solidarizaron con el joven hondureño. Algunas personas ofrecieron apoyo económico, alimentación y alojamiento para ayudarlo a continuar sus estudios.
Otros internautas aseguraron conocer a Jairo en el ámbito universitario y resaltaron su disposición para colaborar con sus compañeros.
Mientras su historia continúa circulando en redes sociales, el hondureño mantiene la esperanza de superar las dificultades económicas, retomar sus clases y cumplir su meta de convertirse en médico para regresar algún día a servir a Honduras.
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