La consigna de Donald Trump desde su primera campaña que empezó oficialmente el (16.07.2016) fue “Make América great again” (MAGA), lo que se traduce a “que América vuelva a ser grande”, en sus cuatro años de mandato las promesas del mandatario han sido cuestionadas.
MAGA es un eslogan de campaña adoptado por políticos estadounidenses. Aunque fue utilizado por primera vez por Ronald Reagan durante su campaña presidencial de 1980, pero adquirió mayor notoriedad cuando Donald Trump lo utilizó en su campaña presidencial de 2016.
Hoy en tunota.com nos dimos la tarea de analizar la gestión de Trump durante su periodo presidencial en las que encontramos inconsistencias y contradicciones en lo que fueron sus promesas de campaña.
Promesas de Trump
Durante su mandato, Trump ha sido protagonista de polémicas medidas impuestas a otros países y comentarios que han dejado a inquietos a muchos.
Una de las primeras promesas de campaña de Trump fue la prohibición de la entrada de musulmanes. En uno de sus mítines políticos, el entonces empresario dijo que trabajaría por la prohibición "total y completa" a que los musulmanes ingresaran a Estados Unidos hasta que las autoridades "puedan averiguar qué está pasando".
Durante la campaña, cambió su promesa de una "prohibición total" a una "investigación de antecedentes". Posteriormente, como presidente, introdujo dos prohibiciones de viaje que no dieron fruto en los tribunales, sin embargo, la tercera fue aprobada.
La construcción del muro pagado por México
Una de las promesas más polémicas de su campaña fue la idea que tenía de construir un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México para frenar el paso de los migrantes.
Según dijo Trump, en su momento, México pagaría la construcción del muro fronterizo, sin embargo, a la fecha lo que sería un muro de ladrillo semejante a la Muralla China, se convirtió en una gigantesca cerca de tubos de metal.
La promesa del muro causó polémica, ya como presidente, Trump solicitó al Congreso de Estados Unidos la aprobación de un presupuesto de más de 5 mil 700 millones para su construcción y eso le costó el cierre parcial al gobierno desde diciembre pasado.
Su idea de hacer “América para los americanos”
Otra de las promesas que generó popularidad a Trump durante su campaña fue la promesa de “deportar a todos los inmigrantes ilegales. El candidato prometió a sus americanos que deportaría a más de 11 millones de indocumentados de EE.UU.
Ya cercana la fecha de las elecciones, la cifra del mandatario se suavizó y la redujo a unos dos o tres millones de deportaciones solo de los que a su criterio "son criminales y tienen antecedentes penales, pandilleros, traficantes de drogas".
Según cifras oficiales en 2018, las deportaciones de migrantes alcanzaron los 256 mil, un ligero aumento respecto al año anterior, sin embargo, no superó el pico de deportaciones de 2012 (410 mil) durante la administración de Obama.
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A pesar que Trump no ha logrado su cometido y promesa de “limpiar” Estados Unidos, el futuro de los jóvenes inmigrantes indocumentados conocidos como “Dreamers” pende de un hilo, ya que el mandatario canceló el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Daca) que cobija a más de 700 mil hijos de migrantes de permanecer legalmente en Estados Unidos.
Por otro parte, el entonces candidato Republicano calificó de “desastre” al Tratado de Libre Comercio, el pacto comercial entre México, Canadá y Estados Unidos y advirtió que se retiraría de la Asociación Transpacífico (TPP).
Además, se comprometió a corregir el déficit comercial con China. Trump cumplió en sus primeros días con su promesa de retirarse del TPP sin embargo, más tarde dijo que consideraba volver a unirse a la asociación a cambio de un buen trato.
Fiascos del mandatario
Por otra parte, de acuerdo con “Brookings Institution”, organización de políticas públicas sin fines de lucro con sede en Washington, la guerra comercial entre Estados Unidos y China afectó al país norteamericano y es “más dolor que ganancia”.
Y es que, según la organización, como candidato en 2016, “Donald Trump construyó su argumento para la presidencia en torno a su pretendida perspicacia como negociador”.
En esa época de campaña, Trump señaló el comercio de Estados Unidos con China y los acuerdos que lo permitieron como una de las causas principales de la pérdida de empleos industriales y de propiedad intelectual en Estados Unidos.
Lo anterior dio origen a la guerra comercial con el gigante asiático y eso, según “Brookings Institution”, causó problemas económicos en ambos lados y provocó la desviación de los flujos comerciales de China y Estados Unidos.
De acuerdo con los análisis de la periodista Heather Long, del Washington Post, “U.S. el crecimiento económico se desaceleró, la inversión empresarial se congeló y las empresas no contrataron a tanta gente. En todo el país, muchos agricultores se declararon en quiebra y los sectores de fabricación y transporte de mercancías han alcanzado mínimos no vistos desde la última recesión. Las acciones de Trump representaron uno de los mayores aumentos de impuestos en años".
En ese sentido, un estudio de septiembre de 2019 realizado por Moody 's Analytics descubrió que la guerra comercial ya le había costado a la economía estadounidense casi 300 mil puestos de trabajo y un 0.3% del PIB real estimado.
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Mientras que, otros estudios posicionan el costo para el PIB de Estados Unidos en aproximadamente un 0.7% y un informe Bloomberg Economics (2019) estimó que la guerra comercial le costaría a la economía de EE. UU. $ 316 mil millones para fines de 2020.
Por su parte, una investigación más reciente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y la Universidad de Columbia encontró que “las empresas estadounidenses perdieron al menos $1.7 billones en el precio de sus existencias como resultado de los aranceles estadounidenses impuestos a las importaciones de China”.
A pesar de los errores que comete Trump, el periodista de New York Times, Jim Tankersley, afirma que “los datos de las encuestas y las entrevistas con los votantes y analistas políticos sugieren que una confluencia de factores está mejorando la imagen del presidente en los temas económicos”.
Trump espera ser reelegido en las elecciones del próximo 3 de noviembre y la tensión de que se concrete es latente, ya que en los comicios de EE. UU. nada está escrito, según analistas.
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