La migración ilegal en Estados Unidos ha sido el principal foco del presidente Donald Tump desde que regresó a la Casa Blanca para su segundo periodo presidencial.
Estas decisiones han llevado a miles de migrantes indocumentados a salir voluntariamente del país y a otros miles a ser deportados por parte del gobierno estadounidense.
Ahora bien, el propio Tump aseguró que buscará regularizar a los que llevan varios años en el país demostrando ser ciudadanos ejemplares y trabajadores honestos.
En medio del acto de inauguración de la nueva mega cárcel para migrantes en Florida, llamada 'Alligator Alcatraz', la que está rodeada de pantanos, caimanes y serpientes, el mandatario estadounidense manifestó que no descarta facilitar la regularización de los migrantes que llevan más de 10 años en el país trabajando de forma honesta y comportándose como ciudadanos ejemplares.
"Tenemos varios casos de ilegales que llevan 15 o 10 años trabajando en hoteles, en granjas y en todo tipo de trabajos. Se han ganado la confianza de sus jefes y se han comportado como ciudadanos", declaró a medios locales.
Seguidamente, el también magnate agregó que "estamos contemplando generar procesos de formalización de estas personas con el fin de que las empresas que ya les tienen confianza y los conocen, se hagan cargo de ellos y de sus procesos".
Asimismo, Trump indicó que el plan sería permitirles formalizar su situación migratoria en Estados Unidos; registrarlos ante las diferentes entidades y, finalmente, que empiecen a pagar impuestos a las arcas de esa nación.
'Entre la espada y la pared'
Los inmigrantes indocumentados representan entre el 4 % y el 5 % de la fuerza laboral total de Estados Unidos y entre el 15 % y el 20 % en industrias como la producción de cultivos, el procesamiento de alimentos y la construcción, según la firma Goldman Sachs.
Además, advirtió en un informe reciente que perder una "parte significativa" de esos trabajadores podría resultar en cuellos de botella temporales, escasez y aumento de precios.
Varios representantes de la industria también han expresado su preocupación por las redadas indiscriminadas contra inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales que han sido detenidos para su deportación, incluso en sectores que son críticos para la agenda más amplia del presidente.

