El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó telefónicamente con su homólogo salvadoreño Nayib Bukele, uno de los primeros contactos del republicano con mandatarios del mundo tras su llegada al poder por segunda vez.
Según informó la Casa Blanca en un comunicado, "ambos líderes hablaron sobre la posibilidad de trabajar juntos para detener la inmigración ilegal y acabar con las bandas transnacionales -maras y pandillas- como el Tren de Aragua".
Asimismo, la Presidencia estadounidense detalló que "el presidente Trump también elogió el liderazgo del presidente Bukele en la región y el ejemplo que da a otras naciones del hemisferio occidental".
La llamada telefónica entre Trump y Bukele es, entre otras cosas, un claro mensaje de la prioridad que la nueva administración estadounidense le está dando a América Latina.
Segunda comunicación con un mandatario
Desde que fue investido como presidente de Estados Unidos el pasado lunes, la llamada con Bukele es la segunda conversación con un líder extranjero, después del príncipe saudí Mohammed bin Salman, que Trump escogió para hablar luego de asumir el cargo.
Bukele fue uno de los mandatarios latinoamericanos invitados a la toma de posesión de Trump, con quien lo une un discurso populista de mano dura contra la delincuencia y su afición por las criptomonedas, aunque éste finalmente no acudió a la ceremonia.
Las relaciones entre El Salvador y Estados Unidos se relajaron en la última etapa del mandato del expresidente Joe Biden, cuya administración calificó en su momento de inconstitucional la vía abierta por una sala de la Corte Suprema de Justicia para avalar la reelección de Bukele, pese a la prohibición constitucional.
Son más de 2 millones de salvadoreños los que viven en los Estados Unidos y son el principal sostén de la economía salvadoreña con el envío de remesas familiares por encima de los 7.000 millones de dólares. EFE
