15 Dec. 2025
El despertar colectivo de la ciudadanía activa impulsa la construcción de sociedades más justas y solidarias, promoviendo el respeto a la dignidad y los derechos humanos, y motivando un cambio positivo y duradero para la humanidad.

A lo largo de mi vida he escrito, continúo haciéndolo y me dirijo siempre a las presentes y sucesivas generaciones - como ciudadano nacional, centroamericano y del mundo – llamando a la ciudadanía a activarse por la protección y promoción de la dignidad humana; y apelando a nuestra conciencia ética – cívica y a nuestro poder soberano con derecho a hacerlo y reivindicarlo ante el incumplido vigente orden jurídico – político, nacional e internacional.
Orden de respeto, promoción y protección de la dignidad y derechos del ser humano Derecho y del bien común de nuestros pueblos que los diferentes y sucesivos gobiernos no han sabido cumplir como obligación imperativa de nuestro Estado democrático pluralista, ni favorecer que ello ocurra en las organizaciones internacionales en la cuales participamos como Estado de Derecho.
Ello ha ocurrido porque los gobiernos, en su casi totalidad, actúan arbitrariamente y no han sabido o querido respetar, proteger y promover la dignidad humana con bien común y progreso social de todos los (as) habitantes, tal como previsto en el Estado de Derecho, nacional e internacional.
En esa situación se encuentran los otros Estados en desarrollo, así como en parte de los más desarrollados en donde las elecciones democráticas son únicamente formalidades para cumplir: porque el equipo de Gobierno, en esos países, no proviene de la selección auténtica del pueblo de sus representantes en el ejercicio del poder público del Estado; sino de la voluntad de ciertos y determinados individuos que se han auto investido del poder de mandar, como autocracias, en un territorio determinado.
Razones y pruebas dan la certeza y seguridad de ello, tal como se expone y documenta detalladamente en mi reciente libro “Dignidad y Derechos del Ser Humano en el planeta Tierra”, publicado el 25 de enero de este año 2025, por la Editorial DIALETICA de Brasil y ya en circulación mundial.
Lo ahí verificado, documentado y expuesto- jurídica, política y socialmente – induce a llamar urgentemente a la transformación nacional, regional y mundial o viceversa, por lo que – como es deber ciudadano en esos tres ámbitos espaciales – avanzo propuestas concretas para lograrlo y señalo igualmente medios y recursos conducentes para lograrlo.
Lo que, es más, en esa dirección internacional, el 10 de diciembre 2025 recién pasado, envié una segunda instancia de ciudadanía mundial, al Sr. Secretario General de la ONU, sobre la necesidad de reordenar el actual orden internacional vigente desde 1945, haciendo visible la dignidad humana como propósito supremo de la ONU que - hasta ahora - continúa invisibilizado por la organización y por los gobiernos de los Estados miembros.
Es natural y lógicamente justificable que sea mi patria Honduras la que amerite mi mayor atención para lograrlo, aplicando el instrumental que también recomiendo para otros Estados, con la esperanza que lleguen pronto a ser realmente la Patria compartida por todos los (as) habitantes, disfrutando de vida digna, de seguridad humana y justicia social equitativa, por medio de la transformación local y nacional.
Por ello, he impulsado con otros ciudadanos hondureños (as) la iniciativa electoral cívica, 2025, ¡Tendamos Puentes de Dignidad Humana! que articula la interacción de los resultados de las elecciones generales del 30 de noviembre con el nuevo Gobierno 2026 – 2030, en dirección a dar más vitalidad, fuerza y vigor a nuestra ciudadanía activa como miembros de la sociedad y del Estado de Honduras, por medio de nuestra mayor y mejor participación en apoyo y control de la buena gestión de los asuntos públicos, para lograr ciertamente la transformación de Honduras.
Transformación que posibilite el aseguramiento y disfrute, en la realidad social, de las garantías de vida digna en sociedad democrática que se ordenan imperativamente en la Constitución de la República pero que - por las causas anteriormente señaladas.
En la vida cotidiana de la mayoría del pueblo no ha tenido ningún impacto positivo significativo de bien común, justicia social y equidad. Es esa situación la que buscamos revertir para transformarla e innovarla conforme a lo ordenado en la Constitución de la República, aprovechando nuestras buenas prácticas e innovaciones; y aplicando progresivamente - conforme a nuestra realidad y progreso nacional - todos los adelantos necesarios y accesibles de las ciencias y tecnologías.
La decisión de invertir en equipamiento no debe basarse únicamente en la conveniencia aparente o en la expectativa de ahorro, sino en una evaluación integral que combine necesidad, rentabilidad y riesgo
El Día Internacional del Arte no es motivo de fiesta para los creadores hondureños: es una jornada de reflexión y, por qué no, de tristeza.
Sólo esa legitimidad en las actuaciones gubernamentales de los Estados aliados posibilitará la transformación e innovación, nacional y regional, de los Estados Democráticos
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