El diputado Francis Cabrera denunció este miércoles en el programa Frente a Frente de Canal 5 las condiciones que el partido Libertad y Refundación (Libre) estaría exigiendo a cambio de su voto para la presidencia del Congreso Nacional para el periodo 2026-2030.
Según Cabrera, quien llegó al Legislativo de la mano de Libre y luego se unió al Partido Liberal (PL), el oficialismo busca asegurar la inamovilidad del fiscal general Johel Zelaya y de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), además de reclamar la secretaría de la Junta Directiva del Congreso Nacional.
Estas revelaciones generaron una reacción inmediata entre diputados electos del Partido Liberal, como Rashid Mejía y Carlos Umaña, quienes reafirmaron que la convención de su instituto político prohíbe cualquier alianza con Libre, tras su derrota en las elecciones generales de 2025.
El mensaje de los diputados electos fue que la nueva bancada liberal, compuesta por 41 diputados, se mantiene firme en respetar el mandato popular del 30 de noviembre, priorizando una agenda de reformas democráticas y el combate a la corrupción por encima de acuerdos que promuevan la impunidad institucional.
Las condiciones de Libertad y Refundación bajo la lupa liberal
La carrera por la titularidad del Poder Legislativo ha tomado un matiz crítico tras las declaraciones de Francis Cabrera, quien, basándose en su conocimiento interno de las dinámicas del oficialismo, expuso lo que considera una estrategia para "enraizar más a Libre en el poder".
Con 49 diputados electos, el Partido Nacional disputa junto al Partido Liberal (41) la presidencia del Congreso Nacional para el periodo 2026-2030, para lo cual necesitan alcanzar 65 votos.
En ese sentido, desde Libre “están diciendo que van a acompañar con votos”, pero estos no son gratuitos, sino que forman parte de un canje que comprometería la justicia en el país.
El parlamentario advirtió que aceptar tales términos sería actuar en contra de la voluntad de la mayoría de los hondureños que votaron por un cambio de rumbo.
"Es verdad, hay requisitos, hay exigencias que Libre está haciendo y yo no las acompaño... Ellos están pidiendo no tocar al fiscal general, no tocar a nadie en la Corte y están pidiendo la secretaría de la Junta Directiva del Congreso Nacional", aseguró Cabrera.
"Yo vengo de ahí, yo sé cómo trabajan, yo sé que no dan un paso en vano, yo no acompaño nada que tenga que ver con Libre porque el pueblo hondureño dijo que Libre, nunca más", indicó.
Cabrera también reconoció que "lógicamente esto lo van a negar, nunca van a decir que es cierto, pero esas son las exigencias que Libre está haciendo".
Ante las supuestas peticiones, el diputado manifestó que van en contra de la voluntad popular del pueblo expresada en las urnas, por lo que no estaría de acuerdo con las exigencias que vendrían "a enraizar más a Libre en el poder".
Firmeza contra los "pactos de impunidad"
Esta postura fue respaldada por Rashid Mejía, diputado electo por Francisco Morazán, quien recordó que la máxima autoridad del Partido Liberal ya dejó claro en su convención la prohibición estricta de realizar alianzas con Libertad y Refundación.
Mejía cuestionó el costo de aceptar los votos de Libre, señalando que el sacrificio de la justicia y de las reformas electorales necesarias no es una opción para la nueva generación de diputados.
Para Mejía, la prioridad es impulsar un juicio político contra el Fiscal General y la Corte, si así lo exige la transparencia democrática, algo que choca directamente con las peticiones de impunidad denunciadas.
"Hoy el pueblo hondureño espera reformas electorales, espera una nueva ley orgánica en el Congreso Nacional, espera que también se haga justicia un juicio político contra el fiscal general, contra la Corte y contra todas aquellas personas o funcionarios públicos que han atentado contra la democracia en Honduras", indicó Mejía.
Entre las figuras del Partido Liberal que se mencionan para presidir el Congreso Nacional están Marlon Lara y Jorge Cálix; no obstante, este último no fue electo en las urnas por lo que el diputado electo Samuel García confirmó su renuncia para abrirle camino.
Sin embargo, para hacer esto posible y en debido proceso, el Secretario de Finanzas del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL), Allan Ramos, sostuvo que tales renuncias deben presentarse ante el Congreso ya instalado y no ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Unidad granítica para la gobernanza nacional
Este viernes 9 de enero, miembros del CCEPL, 41 diputados propietarios y suplentes, alcaldes, alcaldesas, expresidentes están convocados a la elección del jefe de bancada. liberal.
Por otro lado, el doctor Carlos Umaña hizo un llamado urgente a la unidad de los 41 diputados electos para evitar que las diferencias internas sobre la reunión para definir la figura del candidato —donde nombres como Jorge Cálix y Marlon Lara generan debate— debiliten la posición negociadora del partido.
El actual diputado, quien logró su reelección para un segundo periodo, lamentó que hayan dos convocatorias de diferentes facciones liberales, una para el viernes y otra para el sábado, por lo que insistió en que debe haber unidad.
Umaña sugirió que la vía más legítima para la gobernabilidad es un "cogobierno" con el Partido Nacional, donde un liberal presida el Congreso para tomar la promesa de ley al presidente electo, Nasry Asfura, legitimando así el nuevo ciclo democrático.
Finalmente, Allan Ramos, secretario de finanzas del CCEPL, confirmó que este viernes en Siguatepeque se buscará consolidar una sola propuesta liberal.
El objetivo es presentar un frente unido que reclame la presidencia del Legislativo como un derecho ganado en las urnas, rechazando las "cartas de cambio" que pretenden canjear el control del Congreso por la protección de funcionarios cuestionados.
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