La comunidad migrante hondureña en Estados Unidos se enfrenta a un clima de incertidumbre de cara a las elecciones presidenciales de este 5 de noviembre en el gigante norteamericano.
Las perspectivas sobre las políticas migratorias que podrían implementarse bajo cada liderazgo dividen opiniones y generan expectativas diversas entre los hondureños radicados en esa nación.
Isaías Zelaya, hondureño radicado en los EE. UU., comentó a tunota que el sistema electoral de ese país ofrece un grado de confiabilidad que difiere del de su país de origen, y resaltó la votación anticipada por correo como una muestra de la solidez de la democracia estadounidense.
"El ciudadano norteamericano confía y cree en su democracia", afirmó Zelaya, quien señaló que el voto anticipado parece favorecer a (Donald) Trump, una tendencia que ha observado en las conversaciones con otros migrantes y ciudadanos.
Zelaya indicó que, al consultar a otros hispanos con derecho a voto, la preferencia está dividida. "De diez personas, cinco están a favor de la vicepresidenta Kamala (Harris) y cuatro apoyan al expresidente Trump", mencionó.
Los motivos detrás de estas decisiones varían: mientras que los partidarios de Harris ven en su administración una alternativa menos hostil hacia los migrantes, quienes apoyan a Trump destacan su enfoque en la economía y consideran que durante su mandato anterior la situación económica fue más favorable.
Retórica antiinmigrante
Por otro lado, Luis Sosa, un dirigente de migrantes hondureños, expresó su preocupación por la retórica antiinmigrante que ha caracterizado a Trump desde su primera campaña presidencial.
"El escenario desde la primera vez que Trump empezó con su campaña política culpando a las comunidades inmigrantes ha creado un resurgimiento del odio y el racismo, especialmente hacia la comunidad latina", afirmó Sosa.
El migrante hondureño, que dice no inclinarse por ninguno de los dos partidos principales, señaló que históricamente los demócratas y republicanos comparten raíces comunes y se han alternado en el poder con políticas que afectan a los migrantes de diferentes maneras.
Sin embargo, aseguró que para los hondureños sin estatus legal un gobierno demócrata podría significar un respiro relativo, aunque aclaró que aún queda mucho por hacer para proteger plenamente los derechos de los migrantes.
"A nuestros connacionales que votan por los republicanos, parece que olvidan las dificultades que enfrentaron al llegar aquí", comentó Sosa, recordando que EE. UU. es una nación construida por inmigrantes.
Sosa también hizo un llamado a considerar la necesidad de una reforma migratoria integral y una amnistía que cuente con el respaldo bipartidista.
"Para 2040 o 2050, la comunidad latina será la mayoría en Estados Unidos y eso es lo que algunos no quieren por sus intereses políticos", agregó.
Mientras algunos migrantes hondureños consideran que un liderazgo republicano podría significar mejoras económicas, otros temen el impacto de políticas más severas en su contra.
Por otro lado, una administración demócrata bajo Harris podría ofrecer un alivio, aunque persisten dudas sobre el alcance real de su apoyo a los derechos de los migrantes.
La comunidad hondureña se prepara para afrontar los resultados con expectativa y cautela, conscientes de que el futuro de miles de familias depende del próximo presidente de Estados Unidos.
A pocas horas de las elecciones presidenciales, la tendencia es cerrada y sin definirse a favor de los candidatos que buscan llegar a la Casa Blanca. La diferencia podría ser por el voto oculto de los estado clave.
