Las lluvias en Honduras continúan aún después del paso de los fenómenos tropicales Eta e Iota, dejando a miles de personas damnificadas, sobre todo en el Valle de Sula, zona norte del país que resultó mayor afectada por las inundaciones.

Eta e Iota destruyeron viviendas de miles de hondureños pero no el sueño de grandes y pequeños. Es el caso de Marina Rodríguez, una niña que a pesar de tener malformaciones congénitas sueña con seguir estudiando hasta poder graduarse de médico. Ahora cursa el quinto grado de primaria.

VEA: Marina, niña hondureña que perdió todo por Eta e Iota pero está ayudando a los demás afectados

"Quiero ser doctora porque quiero ayudar a las demás personas", dijo la pequeña Marina, quien vive junto a su abuela en una improvisada choza levantada con palos y techo de nylon en el bulevar del Este de San Pedro Sula, después que Eta las dejara sin su casa.

Pese a la precaria situación en que vive, Marina habla sin titubeos y a pesar de no tener sus brazos y malformación en sus piernas empuja una pequeña carretilla para niños en la que lleva agua y comida para sus vecinos que también perdieron todo.

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Con su sueño de ser doctora, Marina espera ayuda para su familia, una casa y cama para poder dormir tranquilos. Contó en TN5 de Televicentro que Eta le llevó sus muñecas y un gavetero de madera en el que guardaba su ropa y un pequeño televisor que le habían regalado.

"Ya no quiero vivir acá (en la choza de nylon) pero con esta situación perdí todo y, aunque nosotros no queramos, tenemos que estar aquí", dijo la niña. Y agregó que ha llorado por todo, pero más le dolió perder su vivienda.