4 Feb. 2026
Marty Supreme es una comedia negra vertiginosa donde el fracaso se vuelve espectáculo y un solo personaje arrastra la historia con caos y carisma.

Este año nuevamente Timothée Chalamet, está nominado como mejor actor principal y con mucha justicia, interpretando a un atleta de élite sin recursos pero con mucha determinación.
Sí, este es su año. Nadie, absolutamente nadie puede reclamar, porque se lo ha ganado con creces este genio de la actuación.
Como en su momento lo fue Clint Eastwood, Jack Nicholson, Marlon Brando, Dustin Hoffman, Morgan Freeman, Gary Oldman, Denzel Washington o Tom Cruise. En estos tiempos estamos frente a un fenómeno de la actuación que nos ha dejado, en su muy corta carrera, personajes entrañables y sin duda inolvidables. Y esto es sólo el comienzo.}

Nace en 1995 en familia vinculada al arte. De madre bailarina y padre escritor y periodista, con hermana actriz y tío director de cine.
Comenzó queriendo ser un youtuber y ha confesado que la interpretación del Joker, del recordado gran actor Heath Ledger, marcó su vida para probar suerte en la interpretación. Esto es importante de referenciar, pues esa actuación fue un parteaguas en la creación o recreación de un personaje que ya ha sido interpretado desde la mayor cantidad de perspectivas.

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Dicho sea de paso y a manera de chisme, Chalamet hizo casting para interpretar al nuevo Spiderman, pero finalmente es Tom Holand quien ganó y muy bien representa a este héroe arácnido (habrá que imaginarnos cómo hubiese sido su propuesta para Peter Parker y su alter ego).
Dentro varios pequeños intentos y trabajos en publicidad, lo podemos ubicar en un pequeño papel en la serie de TV "La ley y el orden" en la temporada 19, capítulo 10. En el 2014 lo encontramos probando su primer papel en comedia con la película Hombres mujeres y niños junto a Adam Sandler y Ansel Elgord (para quienes no lo ubican es "Baby" en Baby driver) y ese mismo año llegó a estar entre las estrellas -Christofer Nolan y Matthew McConaughey- en la ya mítica Interestellar, en un pequeño papel como "Tom", el hijo de Joshep Cooper.
Al año siguiente lo encontramos en 3 películas: Retales de una vida, El paraíso perdido y Navidades bien... ¿o en familia?.
Aquí vemos ya que el espíritu actoral de este jovencito ya comienza a crecer y se siente cómodo frente a la cámara en diferentes registros y géneros de cine.
Llega el año 2016, y con él, dos películas dirigidas por mujeres: Miss Stevens de Julia Hart y Lady bird de la gran Greta Gerwig. Aquí ya vamos llegando a las interpretaciones más relevantes. En 2017 trabaja al lado de nada más y nada menos Christian Bale, de quien ha admitido aprendió mucho de como crear mantener y proteger un personaje, he aquí parte de la escuela de este gran joven talento. Por eso si pensamos bien los roles de Chalamet, encontraremos algunos matices de Bale principalmente de la película Psicópata americano.

Y de aquí podemos saltar a Call me by your name, del gran Luca Guadagnino, donde hace un papel dramático que conlleva mucha sutileza y, sin duda controversia. Se muestra muy vulnerable y logra una química extraordinaria con su coestrella Armie Hammer y eso demuestra el compromiso de este joven actor con sus personajes. Tanto así que, si bien la película aborda un tema hoy común, su mayor poder cinematográfico en las interpretaciones, tanto así que la interpretación de Chalamet le valió una nominación a los premios Óscar de esa edición.
Una de las características más importantes de Timothée es que su rostro es atemporal y puede interpretar personajes del presente y del pasado con mucha naturalidad. Eso, sumado a su ascendente carrera, lo lleva a trabajar nuevamente con Gerwig en el remake de Mujercitas y luego con Woody Allen en la olvidable Día de lluvia en Nueva York, junto a la gran Elle Fanning. Salta a trabajar con elencos de lujo en La crónica francesa, de Wes Anderson, y comienza a atreverse con personajes inmortales al encarnar al hijo de Edward Scissorhands junto a Winona Ryder, en un cortometraje publicitario de un minuto y medio (un comercial de Cadillac para el medio tiempo del Super Bowl).

Así llegamos a un punto culmen en el camino actoral de esta estrella: el personaje de Paul Atreides, en el inicio de la saga Dune, de la que hemos tenido dos entregas a la altura de las expectativas. Este año se espera la tercera entrega, titulada Dune: Mesías, donde, sin dudarlo, Chalamet tendrá el mayor protagonismo y toda la carga narrativa sobre sus hombros.
Después de Dune, y entre varias producciones muy buenas, llegamos a 2023 con otro personaje icónico: Willy Wonka, dirigida por Paul King (aquí podemos olvidarnos de la versión dirigida por Burton con Johnny Depp) y comparar el tratamiento actoral de Chalamet con el genio de Gene Wilder en la producción de 1971, dirigida por Mel Stuart.
Timothée asume luego el reto de encarnar a otro ícono de la cultura norteamericana y mundial, Bob Dylan, en Un completo desconocido, donde nuevamente fue nominado al Óscar a mejor interpretación protagónica.
Este año vuelve a estar nominado como mejor actor principal, y con mucha justicia, interpretando a un atleta de élite sin recursos, pero con enorme determinación. Si este es su año, nadie, absolutamente nadie puede reclamarlo, porque se lo ha ganado este genio de la actuación.
Marty Supreme, dirigida por Joshua Safdie, es una montaña rusa de emociones envuelta en una comedia negra que gira en torno a un luchador ejemplar que enfrenta su crecimiento a punta de obstáculos o, mejor dicho, de fracasos. Una verdadera “batalla tras otra” en un metraje —no tan corto— que se pasa volando en las salas de cine gracias a la narrativa y, sobre todo, al carisma de un personaje fácilmente odioso. Está levemente inspirada en Marty Reisman, un joven atleta judío que representó a Estados Unidos en varios torneos internacionales, ganando más de 40 títulos personales y con una personalidad también magnética, un verdadero showman de los años 50.

Volviendo a Chalamet… tengo que volver a ver la película solo para contar en cuántos planos NO aparece Marty Mauser (el personaje), porque da la sensación de que está presente en cada minuto de la trama. Es un buen ejemplo de cómo una narrativa puede girar completamente alrededor de un solo personaje sin descuidar al resto del elenco, que, sin excepción, está en su mejor nivel.
Como pequeño ejemplo, tras la presentación de los personajes principales, Marty acaba de estrellarse desnudo desde el techo dentro de una bañera. Esa escena resulta impactante y divertida, llevándonos a una cadena de situaciones sin parar donde, sin suerte y sin dinero, primero estafa con talento en un salón de tenis de mesa, al mejor estilo de The Hustler, con el incomparable Paul Newman. Al ser descubierto, estalla una pelea que deriva en una explosión, un tiroteo y el secuestro de Moisés, el perro de un gánster.
Marty Supreme está llena de secuencias como esta: momentos que comienzan con normalidad solo para que Marty aparezca y, como un rey Midas del fracaso, convierta todo en pura catástrofe.
Es la combinación del carisma y la energía caótica del personaje principal lo que hace de Marty Supreme una de las mejores películas de 2025.
¿Quién diría que una película sobre ping pong podría ser tan salvaje? No solo está repleta de momentos inesperados y un constante estado de movimiento, sino que también nos envuelve en la energía maníaca del personaje principal, interpretado por este joven monstruo de la interpretación del cine contemporáneo. En otro escrito seguramente hablaré de las demás virtudes de esta fantástica película, su lenguaje visual y cinematográfico. Por ahora comienzo con esto, porque no puedo imaginar este film con otro actor en el rol principal. Y lo mejor de todo es que aún no vemos el techo de este actor en el mundo del cine, así que esperemos mucho más de Timothée Chalamet.
En otro escrito seguramente escribiré sobre las otras virtudes de esta fantástica película, su lenguaje visual y cinematográfico. Solo comienzo con esto, porque creo que no puedo imaginar este film con otro actor en el rol principal, y lo mejor de todo es que aún no vemos el techo que este actor puede alcanzar en el mundo del cine. Así que esperemos mucho más de Timothée Chalamet.
Para conmemorar esa gran gesta —una de las más importantes de nuestra historia—, celebramos hoy, como cada año, el Día del Trabajador Hondureño.
La escritura de Sergio Pitol es un ejemplo de cómo el conocimiento, la creatividad y la imaginación se juntan en la gran literatura.
El Día Internacional del Arte no es motivo de fiesta para los creadores hondureños: es una jornada de reflexión y, por qué no, de tristeza.
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