Estas capturas, juicios, condenas, asesinatos y zafarranchos marcaron los escándalos del año 2022 en Honduras.
Fue un año turbulento. Comenzó con gritos, golpes y patadas en una polémica votación para la presidencia del Congreso Nacional, que hasta hoy es tildada de ilegal por abogados constitucionalistas y diversos sectores de la oposición.
La vergonzosa pelea de los parlamentarios era el anuncio de un año impactante para un país que veía llegar, al mismo tiempo, la acusación de Estados Unidos contra elexpresidente Juan Orlando Hernández.
A Hernández lo acusaron por delitos relacionados con tráfico de drogas y armas, loque terminó en captura y pronta extradición.
La penetración del narco en el Estado hondureño quedó al desnudó en las más inimaginables esferas.
Varios sectores tocados, sufren "canillera" por lo que está por venir.
Pero ese apenas era el inicio de los golpes contundentes que la justicia estadounidense enviaba desde Nueva York a Honduras.
Tras la captura de Hernández, cayó también el exdirector de la Policía Nacional, Juan Carlos "El Tigre" Bonilla.
Un hombre rudo, astuto y que guarda sus mejores cartas para sacar el as de la victoriaen la Corte de NY.
Esas extradiciones de altos funcionarios y estas capturas, ponen en jaque a otros políticos y empresarios que han estado muy atentos a lo que ocurre en aquellos tribunales.
A esto se suman las condenas de piezas clave en el ajedrez del narco hondureño en el país del norte.
Poco a poco se van uniendo los hilos para ver la madeja completa de los nexos de hondureños en el tráfico de drogas.
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Asesinatos de alto impacto
Pero también es un año de dolor, con muertes de alto impacto que golpearon a la familia de un expresidente.
Julio tiñó de luto a Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) por el asesinato de su hijo Said Omar y tres amigos, un caso que impactó en la sociedad hondureña y que vacamino a la impunidad.
Esto, pese a que la Policía Nacional anunció avances significativos en la investigación.
Todo ha quedado en discursos, como muchos asesinatos más en Honduras.
A este crimen se suma el del periodista Edwin Josué Andino y su padre Edwin Emilio Andino, ambos acribillados a tiros por hombres armados que irrumpieron en suvivienda en la colonia Villafranca, en Tegucigalpa.
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Importantes capturas
La detención de la senadora colombiana, Piedad Córdoba, por transportar $68 mil sin declarar cuando salía del país, levantó una polémica.
Hubo suspicacias por la visita de la Senadora a Casa Presidencial, de la que salió y no fue acusada.
Otro capturado fue el excongresista liberal por Colón, Midence Oquelí Martínez, quien llevaba tres años prófugo.
Su captura es clave, porque fue el hombre de confianza del cartel de Los Cachiros.
Lo que pueda contar en Nueva York será determinante, no solo para sumar a la amplia red de testigos que declararán en contra de Juan Orlando, sino también para develar nuevos actores del operar de los narcotraficantes en Honduras.
El alcalde de San Marcos, Santa Bárbara, Pedro Aguilar, se suma a la cadena de detenidos. Es acusado de asesinato y asociación ilícita.
Estas capturas son las más relevantes por su impacto en el país.
La semana pasada, al exalcalde de Yoro, Arnaldo Urbina Soto, un Juez le decretó sobreseimiento definitivo y espera extradición a Estados Unidos por narcotráfico.
También se considera un potencial testigo en el juicio contra el expresidente Hernández.
Honduras cierra un año marcado por los hilos del narco, por el avance de los grupos criminales que golpearon a la familia de un expresidente.
Y también termina el año con un Congreso Nacional marcado por zafarranchos, pugnas y golpes.
