El fenómeno de El Niño no solo significa más calor y menos lluvia para Honduras. El calentamiento anormal del océano Pacífico también altera la vida marina y golpea directamente a los pescadores artesanales.
Expertos advierten que el país podría enfrentar temperaturas más elevadas y menor precipitación durante los próximos meses, mientras las condiciones oceánicas mantienen señales de un episodio especialmente intenso.
¿Por qué se llama El Niño?
El nombre del fenómeno tiene su origen en los pescadores que observaron durante años cómo el calentamiento de las aguas del Pacífico provocaba cambios en la presencia de peces.
César Quintanilla, experto en cambio climático, explicó en el programa 30/30 de TSi que cuando las aguas del Pacífico aumentan considerablemente su temperatura, algunas especies mueren o migran hacia otras zonas.
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Los pescadores relacionaron este comportamiento con la época de Navidad y el Niño Dios, por lo que comenzaron a llamar El Niño a este fenómeno.
"Cuando las aguas se calientan en el Pacífico los peces mueren o migran porque no hay forma, la temperatura es demasiado elevada, de ahí que salió el nombre de El Niño, precisamente porque los pescadores no encontraban y lo asociaron con el Niño Dios", expresó.
El calor también está debajo del océano
Más allá de su nombre, el proceso que ocurre debajo de la superficie del océano puede tener consecuencias importantes para Honduras.
Wilmer Reyes, director de Redes de Desarrollo Sostenible, explicó en 30/30 que para comprender la magnitud del fenómeno no basta con observar la temperatura de la superficie del mar.
El experto llamó la atención sobre el calentamiento del agua subsuperficial, es decir, la que permanece debajo de la superficie.
De acuerdo con sus declaraciones, las proyecciones contemplan anomalías que podrían superar los 10 grados respecto a la media en determinadas capas.
Reyes explicó que el océano tiene diferentes niveles: una capa superficial cálida, una zona intermedia denominada termoclina y aguas profundas, que son más frías y contienen nutrientes.
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Cuando la termoclina se calienta más de lo habitual, dificulta que las aguas profundas asciendan y lleven esos nutrientes hacia la superficie.
Este proceso afecta al fitoplancton y al zooplancton, organismos fundamentales para la cadena alimentaria marina. Con menos alimento disponible, las especies pueden morir, migrar hacia otras zonas o disminuir su productividad.
Pescadores deben buscar peces cada vez más lejos
El impacto ya se refleja en las comunidades pesqueras del sur de Honduras.
En Amapala, Valle, pobladores dedicados a la pesca y consultados por 30/30 explicaron que los peces buscan aguas más profundas cuando encuentran temperaturas elevadas en las zonas habituales de captura.
Esto obliga a los pescadores a desplazarse más lejos y aumentar el gasto de combustible para conseguir producto.
La consecuencia golpea directamente sus ingresos. "Si hay sequía nos perjudica la pesca también. No hay que pescar, no hay que comer, no hay que vender", explican pobladores de la zona sur.
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La situación resulta todavía más complicada en el Golfo de Fonseca, donde desplazarse hacia aguas más profundas puede llevar a los pescadores cerca de las zonas marítimas de Nicaragua y El Salvador.
Más calor y menos lluvia para Honduras
Reyes señaló que las proyecciones muestran un incremento importante de la temperatura superficial del Pacífico.
Los modelos manejan rangos de entre aproximadamente 2.9 y 4 grados de aumento, mientras que para la zona del Pacífico cercana a Honduras también se prevén incrementos considerables.
Para Honduras, el escenario se resume en dos consecuencias principales: mayores temperaturas y menor precipitación durante lo que resta del año y posiblemente más allá.
El fenómeno podría extenderse hasta 2027
Los expertos consultados advierten que el episodio actual podría encontrarse entre los más intensos registrados y que sus efectos no necesariamente terminarán al finalizar 2026.
Las proyecciones mencionadas apuntan incluso a una posible extensión de las condiciones de El Niño hasta marzo o abril de 2027.
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