En 2015, un cargamento de 3.3 toneladas de fenilacetato de etilo, sustancia que se usa para producir drogas sintéticas, fue incautado al narco y quedó bajo resguardo en el Tercer Batallón de Infantería en Naco, Cortés.

Diez años después, Honduras encontró una salida definitiva para destruir este pasivo ambiental y se transformó en un ejemplo de cooperación internacional para la seguridad y la protección del medio ambiente.

Método de co-procesamiento para destruir drogas del narco

Con el acompañamiento técnico del Programa Regional STAND de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), se implementó el método de co-procesamiento.

Este procedimiento consiste en inyectar los químicos peligrosos en hornos industriales de alta temperatura y garantizar una eliminación total y sin riesgo para el entorno.

Una empresa privada hondureña aportó la infraestructura y de esta forma se consolidó una alianza público-privada clave para este logro.

Destrucción de químicos del narco.
Un técnico con equipo especial traslada en carretilla los barriles de químicos hacia su destrucción final en hornos industriales. Foto: UNODC.

Cooperación internacional en Honduras contra los precursores químicos

El operativo no fue aislado: contó con el respaldo financiero del gobierno de Estados Unidos y replicó buenas prácticas ya probadas en Guatemala.

El trabajo conjunto de la Comisión Técnica Permanente Interinstitucional sobre Precursores Químicos y Drogas Sintéticas, la empresa privada y la asistencia técnica internacional mostró que la cooperación es indispensable para enfrentar los retos del narcotráfico.

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Paso a paso en la destrucción de químicos peligrosos en Honduras

El proceso fue meticuloso. El equipo del Programa STAND identificó la sustancia, planificó la logística y coordinó cada fase.

Todo fue desde la extracción de los barriles y el trasvase del químico, hasta su transporte bajo estrictos controles y la disposición final.

Además, se impartieron sesiones de retroalimentación técnica que dejaron capacidad instalada en el país para futuras operaciones.

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Compromiso de Honduras con la gestión de precursores químicos

Más que una operación de seguridad, esta acción reafirma el compromiso de Honduras con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La destrucción de precursores químicos no solo evita que estas sustancias terminen en laboratorios clandestinos, también protege la salud pública, además de prevenir desastres ambientales y fortalecer la institucionalidad en la lucha contra el narco.

En un país golpeado por la violencia del narco, la eliminación de 3.3 toneladas de precursores químicos representa una victoria silenciosa, pero trascendental.

Honduras no solo neutralizó un peligro latente: demostró que, con cooperación y responsabilidad, es posible encender un fuego limpio contra las sombras del crimen organizado.

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