El criminólogo Gonzalo Sánchez advirtió sobre la cantidad de armas de fuego que circulan de manera ilegal en Honduras, factor relevante en los altos niveles de incidencia criminal.
"A estas fechas, a mi criterio, andan circulando más de un millón de armas ilegales en el país", afirmó Sánchez al referirse al problema de la proliferación de armas fuera del control de las autoridades.
LEA: Quitar las armas donde corren más balas: la fórmula contra la violencia
El criminólogo señaló que una parte de estas armas estaría relacionada con actividades delictivas y con estructuras que operan en zonas utilizadas como corredores para el narcotráfico.
¿Cuáles son las armas que más circulan?
De acuerdo con Sánchez, entre las armas que más circulan de manera ilegal en Honduras se encuentran los fusiles tipo AR-15 y armas de la marca Bushmaster, además de otras de uso restringido.
El especialista también alertó sobre el ingreso de fusiles AK-47, armas de mayor capacidad que, según explicó, estarían llegando al país de manera clandestina.
ADEMÁS: Tierras, armas y narco: el cóctel que vuelve a incendiar el Bajo Aguán
Sánchez indicó que en departamentos como Olancho existe una presencia importante de este tipo de armas, algunas de las cuales, según su explicación, permanecen en manos de particulares desde el período de la Guerra Fría.
El criminólogo agregó que otras armas estarían ingresando actualmente de forma ilegal, incluso mediante encomiendas procedentes de Estados Unidos.
Cuestiona los desarmes generales
Sánchez también se refirió a los operativos de desarme y coincidió con el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, en que un desarme general no necesariamente genera una reducción de las actividades criminales.
Explicó que este tipo de medidas puede afectar principalmente a ciudadanos que poseen armas de manera legal para defensa personal, mientras que los delincuentes suelen ocultar las armas y sacarlas solo cuando cometen delitos.
"El desarme se da a personas honradas y trabajadoras que usan sus armas para defensa personal, pero a los delincuentes no les van a decomisar sus armas porque las esconden y las sacan al momento de cometer los delitos".
Gonzalo Sánchez, abogado, exoficial de Policía y criminólogoPor esa razón, consideró que un desarme general no produce resultados efectivos para reducir la criminalidad.
Trasladan oficina de registro balístico
El tema de las armas salió a luz luego que la Secretaría de Seguridad decidiera trasladar una oficina de registro de armas desde Tocoa hacia Olancho. Esto porque el número de personas que requerían los servicios allí se limitaban a una por semana, según explicó el vocero policial Wilber Mayes.
A criterio de Gonzalo Sánchez, en Colón existe presencia de estructuras dedicadas a actividades ilícitas. También constituye un corredor utilizado por el narcotráfico, por lo que consideró importante fortalecer los controles sobre las armas.
Sin embargo, el criminólogo reconoció que los delincuentes no suelen utilizar armas registradas legalmente, sino armamento adquirido fuera de los controles establecidos.
Finalmente, Sánchez señaló que, pese a que las autoridades han desarticulado varias estructuras criminales, continúan surgiendo nuevas bandas, mientras el ingreso y circulación clandestina de armas sigue representando un desafío para la seguridad del país.
El rastro de armas desde EE. UU. que termina en manos criminales
