Desde el 2 de septiembre de 2025, los hondureños siguen con atención lo que ocurre en la Corte del Distrito Sur de Florida, donde se desarrolla el juicio contra el empresario estadounidense Carl Zaglin.

El periodista Samuel Rubenfeld sigue el caso y relata cómo se abrió el juicio. Eli Rubin, fiscal federal adjunto del Distrito Sur de Florida, fue directo frente al jurado: “Lo hizo todo por dinero. Cerca de 11 millones de dólares, y eso no fue suficiente”.

Esa frase se convirtió en el sello de un proceso que promete desnudar una trama de corrupción que alcanzó a funcionarios vinculados con la Tasa de Seguridad hondureña.

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Un caso que expone a Zaglin

Zaglin, propietario de la firma Atlanco en Georgia, enfrenta tres cargos: conspiración y violación sustancial de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA), por su presunta participación en el pago de sobornos para asegurar contratos millonarios de uniformes de la Policía Nacional de Honduras.

El plan, según la fiscalía, incluyó contratos en 2015 y 2016, disfrazados con acuerdos de corretaje falsos que tenían como único propósito mover dinero.

Funcionarios hondureños como Francisco Roberto Cosenza Centeno, Juan Ramón Molina Rodríguez y el banquero Aldo Marchena ya se declararon culpables de su participación en esta red de corrupción.

La defensa de Carl Zaglin contraataca

El abogado de Zaglin, Craig Gillen, presentó otra versión. Argumentó que su cliente no estaba involucrado en los detalles operativos de Atlanco y responsabilizó a su exvicepresidente de ventas, Luis Berkman, de traicionar la confianza depositada en él.

Para Gillen, lo que la fiscalía muestra como pruebas de sobornos son en realidad distorsiones de prácticas comerciales legales.

¿Quién fue el primer testigo en juicio a Zaglin?

El primer testigo del gobierno fue Loren Simpson, exejecutivo de una distribuidora de equipo táctico.

Bajo citación, confesó que participó en el plan y admitió que creó un documento que evidenció los pagos de sobornos etiquetados como “costos administrativos”.

Su testimonio detalló reuniones en Honduras, la presentación de uniformes y cenas con funcionarios, mientras los pagos ilícitos fluían.

Al mostrar esas pruebas al jurado, la fiscalía dejó claro que la red de corrupción se diseñó para asegurar contratos a cualquier costo.

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Juicio a Carl Zaglin: tres semanas bajo la lupa

El juicio, que se programa que durará tres semanas, ya culminó su primera etapa este jueves 4 de septiembre.

El próximo lunes continuará el testimonio de Aldo Marchena, exbanquero a quien señalan como intermediario clave.

Mientras tanto, Honduras observa con atención. Desde el 2 de septiembre, cada audiencia en Miami capta la atención por la mención de la corrupción de la Tasa de Seguridad.

Es un capítulo que revive preguntas incómodas sobre la complicidad de funcionarios que desviaron fondos destinados a la seguridad ciudadana.

Lo que se debate en una corte estadounidense desnuda los fantasmas de la institucionalidad hondureña.

La frase “lo hizo todo por dinero” no solo marcó el inicio del juicio, sino que se convirtió en un espejo de cómo la corrupción corroe la confianza de un país que sigue esperando justicia.

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