Las autoridades migratorias de Estados Unidos, México y Guatemala han deportado a 30,965 hondureños entre el 1 de enero y el 20 de agosto de 2026, informó el director del Instituto Nacional de Migración (INM), Carlos Cordero.
La mayoría de los retornos corresponde a hondureños enviados desde Estados Unidos, país donde miles de connacionales permanecen bajo distintas condiciones migratorias y enfrentan un escenario de mayor incertidumbre tras la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS).
De acuerdo con Cordero, los retornos registrados durante los primeros ocho meses del año incluyen deportaciones por vía aérea y terrestre.
¿De qué país son deportados la mayoría de los hondureños?
El director del INM detalló que 27,828 hondureños han sido deportados desde Estados Unidos por vía aérea entre enero y el 20 de agosto de 2026.
A esta cifra se suman los 3,046 hondureños enviados desde México, quienes han retornado al país mediante autobuses.
Por su parte, desde Guatemala han sido deportados 91 hondureños, también por vía terrestre.
En total, los tres países acumulan 30,965 retornados hondureños durante el período informado por las autoridades migratorias.
La cifra refleja que Estados Unidos continúa siendo el principal punto de origen de los hondureños deportados durante 2026.
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Honduras también recibe migrantes mexicanos
El titular del INM explicó que Honduras también participa en un mecanismo de cooperación migratoria que permite recibir en su territorio a ciudadanos de otros países que son deportados desde Estados Unidos.
Como parte de este mecanismo, 374 migrantes mexicanos han llegado a Honduras tras ser deportados de Estados Unidos.

Cordero informó además que otros 31 ciudadanos mexicanos llegarían este sábado al país.
Las autoridades hondureñas coordinan acciones para facilitar posteriormente el traslado de estos ciudadanos hacia sus lugares de origen.
“Regresar a sus casas”.
Ese es uno de los objetivos de las gestiones que realizan las autoridades hondureñas, según explicó el director del Instituto Nacional de Migración.
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Crece la incertidumbre por el fin del TPS para hondureños
Las cifras de deportaciones se conocen mientras existe preocupación entre diferentes sectores hondureños por las posibles consecuencias de la suspensión definitiva del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los connacionales que viven en Estados Unidos.
El programa beneficiaba a unos 55,000 hondureños que residían en territorio estadounidense bajo este mecanismo de protección migratoria.
Ante este escenario, algunos sectores han advertido sobre la posibilidad de que aumenten significativamente los retornos de hondureños.
Sin embargo, la canciller hondureña, Mireya Agüero, descartó que exista un retorno masivo inmediato y también negó que se espere un golpe severo a las remesas en el corto plazo.
La funcionaria señaló que el Gobierno de Honduras busca establecer con Washington una “transición ordenada”.

Gobierno pide analizar cada caso
Agüero reconoció que la terminación del TPS representa una situación con consecuencias concretas para los hondureños beneficiados por el programa.
El beneficio fue cancelado después de que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) confirmara en septiembre de 2025 la decisión, la cual posteriormente fue objeto de recursos y acciones judiciales.
Según la canciller, fallos de la Corte Suprema de Estados Unidos emitidos en junio de 2026, relacionados con los casos de Haití y Siria, limitaron las posibilidades de revisión judicial de este tipo de decisiones. Posteriormente, también se conoció una resolución relacionada con Etiopía.
Ante este panorama, el presidente Nasry Asfura solicitó a Estados Unidos analizar de manera individual la situación de los hondureños que estuvieron amparados por el TPS.
El mandatario también atribuyó las dificultades para mantener el programa a las “malas relaciones bilaterales” durante la administración anterior.
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Remesas, otro punto de preocupación
El futuro de los hondureños que permanecen en Estados Unidos también genera preocupación por el posible impacto económico que podría tener un incremento de las deportaciones.
Los migrantes hondureños que viven en el exterior, principalmente en Estados Unidos, representan una fuente fundamental de ingresos para miles de familias en Honduras.
De acuerdo con cifras oficiales citadas en el reporte, las remesas familiares superan los 10,000 millones de dólares al año.
Por ahora, las autoridades hondureñas sostienen que no prevén un impacto severo e inmediato en estos ingresos, mientras continúan las gestiones diplomáticas con Estados Unidos.
Mientras tanto, el Instituto Nacional de Migración mantiene el registro de los hondureños retornados y coordina la recepción de quienes llegan al país después de ser deportados.
