Los policías que participen en operativos contra maras y pandillas en Honduras también estarán bajo vigilancia y cada intervención podrá registrarse mediante cámaras corporales instaladas en sus chalecos antibalas.
La medida permitirá documentar allanamientos, capturas y otras actuaciones de los equipos especiales encargados de enfrentar a las estructuras delictivas.
Además, las imágenes podrán utilizarse para revisar el comportamiento de los uniformados y establecer posibles responsabilidades ante denuncias administrativas o penales.
El comisionado Lenín Pineda Bocanegra explicó que los dispositivos se colocarán en la parte frontal de los chalecos utilizados por los agentes durante las operaciones.
Asimismo, el sistema permitirá monitorear a distancia las intervenciones y revisar posteriormente los procedimientos ejecutados por los equipos policiales.
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Cámaras corporales: una herramienta para investigar a los policías
Las cámaras corporales tendrán una función adicional a la vigilancia de los operativos: documentar las actuaciones de los propios agentes.
Cuando exista una denuncia por posibles irregularidades, la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didapol) podrá solicitar las grabaciones correspondientes.
De igual manera, el Ministerio Público tendrá la posibilidad de requerir ese material audiovisual cuando investigue hechos relacionados con una intervención policial.
Las imágenes podrán contribuir a reconstruir lo ocurrido durante un procedimiento y determinar las responsabilidades que correspondan.
Por otra parte, las grabaciones también podrán servir como respaldo para los agentes señalados por presuntas irregularidades, cuando permitan comprobar que actuaron conforme a los protocolos establecidos.
De esta manera, los registros audiovisuales tendrán utilidad tanto en las investigaciones disciplinarias como en los procesos penales relacionados con actuaciones policiales.
Allanamientos y operaciones especiales quedarán registrados
Los principales destinatarios de las cámaras corporales serán los integrantes de los grupos especiales que ejecutan allanamientos e intervenciones contra organizaciones delictivas.
Según Pineda Bocanegra, los equipos permitirán registrar los procedimientos mientras los agentes desarrollan sus funciones.
Además de las cámaras, los policías deberán utilizar cascos balísticos y chalecos antibalas, así como portar el armamento principal y secundario establecido para estas operaciones.
Estas disposiciones forman parte de las medidas de seguridad anunciadas en el contexto de la ofensiva estatal contra las maras y pandillas.

Una nueva ley acompaña los controles policiales
La incorporación de cámaras se conoce después de la publicación en el diario oficial La Gaceta de la Ley Especial contra las Maras y Pandillas.
La normativa contempla el endurecimiento de las penas contra integrantes de estas estructuras y establece nuevas disposiciones para enfrentarlas.
Tras la entrada en vigor de la legislación, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, afirmó que las medidas representan un cambio en la respuesta del Estado frente a las organizaciones delictivas.
Mientras tanto, la incorporación de dispositivos de grabación permitirá que las actuaciones de los equipos especiales sean documentadas durante sus intervenciones.
Así, las imágenes captadas durante un allanamiento podrán servir no solo para documentar una operación contra pandillas, sino también para investigar la conducta de los policías que participaron en ella.
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