Para miles de hondureños, buscar medicamentos en hospitales públicos puede terminar con una respuesta frustrante: "El tratamiento recetado no está disponible".

Esa realidad es la que la Secretaría de Salud (Sesal) dice quiere cambiar mediante una inversión proyectada de 600 millones de lempiras para comprar medicamentos en hospitales durante 2027.

La apuesta consiste en anticipar las adquisiciones y evitar que los establecimientos sanitarios comiencen el próximo año con dificultades para abastecer sus farmacias.

Sin embargo, el desafío no termina cuando se compran los productos, también implica garantizar que lleguen a tiempo y estén disponibles para los pacientes.

De interés: ASJ: presupuesto de medicinas bajó L1,075 millones; Finanzas dice que van a fideicomiso

L800 millones pendientes para reforzar el abastecimiento

La Secretaría de Salud espera un nuevo desembolso de 800 millones de lempiras para fortalecer las operaciones del fideicomiso sanitario.

De ese monto, la institución proyecta destinar 600 millones de lempiras a la adquisición de medicamentos para el primer semestre de 2027.

La planificación busca adelantarse a las necesidades de los hospitales y reducir el riesgo de interrupciones en el suministro.

El objetivo es que las compras se realicen antes de que los inventarios lleguen a niveles que comprometan la atención médica.

No obstante, el desembolso pendiente y la compra proyectada no equivalen todavía a medicamentos entregados.

Para los pacientes, la diferencia será visible cuando encuentren sus tratamientos en las farmacias hospitalarias.

Medicinas Honduras
Las autoridades reportan un alto porcentaje de abastecimiento, sin embargo muchos hondureños siguen recibiendo "no hay".

Medicamentos en hospitales: el problema no es solamente comprarlos

El abastecimiento de medicamentos en hospitales depende de una cadena que comienza con la planificación y termina en la entrega al paciente.

Entre ambos extremos intervienen procesos de contratación, almacenamiento, transporte, distribución y control de inventarios.

Podría interesarle: El Hospital Escuela recupera la costurería que abastece sus salas

El viceministro de Salud, José Miguel Castillo, informó el 20 de octubre que la mayoría de los hospitales públicos registraba abastecimientos superiores al 85 %.

También explicó que el fideicomiso preparaba la contratación de una empresa especializada para mejorar la distribución nacional.

Esa contratación busca evitar que determinados establecimientos acumulen productos mientras otros enfrentan necesidades de suministro.

Además, pretende mejorar la rotación de inventarios y reducir el riesgo de que los medicamentos lleguen a su fecha de vencimiento sin utilizarse.

La propia necesidad de fortalecer la logística demuestra que disponer de recursos para comprar no resuelve, por sí solo, todos los problemas.

Hospital Escuela: el abastecimiento todavía tiene brechas

El Hospital Escuela, principal centro de referencia del sistema público, reportó recientemente un abastecimiento de medicamentos del 80 %.

Las autoridades esperan elevar ese indicador hasta un rango de entre 90 % y 91 % antes de finalizar 2026.

El porcentaje refleja avances en la disponibilidad, aunque también evidencia que el suministro todavía no alcanza la totalidad del cuadro de medicamentos evaluado.

Para quienes necesitan tratamientos continuos, especialmente por hipertensión, diabetes o enfermedades de la tiroides, encontrar sus medicinas puede representar un ahorro importante.

Cuando el medicamento no está disponible, algunos pacientes deben buscarlo en farmacias privadas, con un gasto adicional para sus familias.

Por eso, el impacto de las compras previstas para 2027 deberá medirse en la disponibilidad efectiva de tratamientos.

Hospitales Honduras
Los servicios de salud pública siguen siendo una de las grandes deudas del Estado con el pueblo de Honduras.

Vea: Más quirófanos, miles en espera: el desafío del Hospital Escuela

El fideicomiso y los millones que todavía deben ejecutarse

La estrategia de abastecimiento también enfrenta el reto de completar los procesos financieros y administrativos del fideicomiso sanitario.

El mecanismo comenzó con una transferencia de 500 millones de lempiras destinada a diferentes necesidades del sistema público.

Según datos proporcionados por Castillo el 20 de octubre, se habían ejecutado 270 millones de lempiras, equivalentes al 54 % del depósito inicial.

Los otros 230 millones estaban pendientes de ejecución, mientras avanzaban contrataciones relacionadas con servicios de oxígeno y logística.

El nuevo desembolso permitiría ampliar las operaciones del mecanismo, pero también aumentaría la necesidad de verificar sus resultados.

Cada adquisición deberá traducirse en productos recibidos, inventarios actualizados y entregas oportunas a los establecimientos sanitarios.

La rendición de cuentas, otro desafío para Salud

El fideicomiso fue creado en el contexto de la emergencia sanitaria aprobada por el Congreso Nacional en febrero de 2026.

La normativa estableció obligaciones de información sobre la ejecución de recursos, la disponibilidad de medicamentos y la reducción de la mora quirúrgica.

Sin embargo, durante septiembre surgieron cuestionamientos legislativos sobre la presentación de los informes trimestrales exigidos por la ley.

Diputados de distintas bancadas señalaron entonces que la Comisión de Salud no había recibido los reportes formales correspondientes.

Este antecedente añade otra dimensión al nuevo desembolso: la necesidad de documentar cuánto se compra, qué se entrega y cuáles son los resultados.

La transparencia también permitirá establecer si las adquisiciones anticipadas mejoran el abastecimiento de manera sostenida.

Lea más: Obispo de SPS urge a políticos garantizar medicinas y derechos del pueblo

La verdadera prueba llegará en 2027

La inversión proyectada para el próximo año representa una oportunidad para mejorar la planificación del suministro de medicamentos en la red pública.

Pero su efectividad dependerá de que los fondos se desembolsen, las contrataciones se completen y los productos lleguen oportunamente a cada establecimiento.

También será necesario comprobar si los acuerdos de compra a largo plazo permiten reducir vencimientos y mantener inventarios suficientes.

El éxito de los 600 millones de lempiras no se medirá por la cantidad anunciada, sino por los medicamentos que efectivamente reciban los pacientes.

Porque para una persona que necesita tratamiento, la diferencia entre una promesa y una solución seguirá siendo encontrar su medicina cuando llegue a la farmacia del hospital.

Vea: Médicos con plazas y estudiando en el extranjero: el desorden de las planillas en la salud pública