Todos los seres vivos cuentan con un reloj biológico, el cual regula el ciclo ‘circadiano’, un proceso biológico de 24 horas que marca el ritmo de nuestra vida y responde a los factores externos de los ciclos de la naturaleza como la luz del día y la noche.

Así nuestras necesidades básicas deberían estar sincronizadas con el orden natural para su correcto funcionamiento.

Hace muchos años, se decía que nuestros antepasados vivían en simultaneidad y conexión armónica con su cuerpo y el entorno; y esto era un proceso natural.

Hoy en día los factores de la vida actual alteran ese flujo natural y requieren de un proceso de autoconciencia mayor.

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“El reloj interno biológico está presente en todos los seres vivos, según lo que refiere es que hay horas específicas, donde se produce el máximo funcionamiento de los distintos sistemas y órganos de nuestro cuerpo” declaró el doctor Carlos Ponce.

Alteración

En nuestros ritmos biológicos internos y los ritmos de la naturaleza se han acentuado por consecuencia de la pandemia y esto ha provocado la alteración en nuestros hábitos y horarios.

“Básicamente, debemos cumplir con los horarios o cumplir con las actividades que están destinadas para esas horas.

Por ejemplo, las personas presentan una mayor circulación del sistema digestivo entre las 7 y las 11 de la mañana, entonces a esta hora es mejor ir al baño”, explica Ponce.

Pero ¿Cómo sabemos si hay sintonía? La única forma es fijarnos en lo que ocurre por fuera de nuestro organismo.

“No es lo mismo que nosotros nos levantemos a las 12:00 del mediodía a desayunar, entonces ahí estamos cambiando el ciclo circadiano sobre nuestro reloj biológico, porque esa hora está destinada para el almuerzo, o no es lo mismo dormirnos en la mañana y estar despierto toda la noche porque alteramos el reloj interno”, mencionó el experto.

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Sin embargo, realizar un pequeño cambio en nuestros horarios podría hacer una gran diferencia en nuestra vida y mejorar nuestro estilo de vida.

“A groso modo, lo del ciclo circadiano o reloj interno no es la forma en que lo podemos controlar, sino que básicamente debemos cumplir con estas horas destinadas para cada actividad física y así aprovechar al máximo nuestro metabolismo interno”, detalló Ponce.

Si no prestamos atención a nuestro reloj interno puede traducirse en trastornos orgánicos o psíquicos y puede ser sinónimo de enfermedad.

No obstante, un ajuste al reloj biológico puede regresarle a la armonía y le aportará aquello que necesita para vivir con salud, felicidad y energía.

Este es un artículo de la versión impresa de tunota. Lea más noticias relacionadas.