El vuelo fantasma a Honduras que un migrante aseguró abordó terminó bajo investigación judicial en Estados Unidos, donde un juez federal contradijo su relato.
Un juez examinó documentos y testimonios para determinar si el traslado realmente ocurrió.
La controversia comenzó cuando un migrante identificado como RRMC aseguró que lo trasladaron desde Alexandria, Virginia, hacia Honduras el 26 de enero de 2026.
Según su versión, posteriormente lo devolvieron territorio estadounidense. Sin embargo, los registros presentados durante el proceso judicial contradecían esa declaración.
El caso llegó al Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que encargó al juez federal Jesse M. Furman esclarecer lo ocurrido.
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El vuelo que desencadenó la investigación
El 18 de marzo de 2026, Furman celebró una audiencia para examinar las circunstancias del supuesto traslado.
La investigación estableció que el migrante viajó en autobús hacia una instalación utilizada para preparar deportaciones.
No obstante, el punto central de la controversia era determinar si posteriormente abordó un avión con destino a Honduras.
El juez solicitó información sobre los contratistas encargados de los traslados terrestres y aéreos, así como los registros relacionados con el supuesto vuelo.
Por su parte, el abogado del migrante, Perry McAninch, de Legal Aid, pidió identificar a las personas que supuestamente viajaron en la aeronave.
Mientras tanto, Christopher Pryby, representante del Departamento de Justicia, sostuvo que los registros disponibles contradecían la versión presentada por RRMC.
También planteó preocupaciones relacionadas con la privacidad de las personas incluidas en los registros de deportación.

El testimonio que quedó bajo examen
El 22 de septiembre, el migrante compareció ante el tribunal para responder preguntas sobre el viaje que aseguró que realizó.
Durante el interrogatorio, describió lo que supuestamente observó cuando la aeronave descendía.
Afirmó que no había edificios, que observó mucha pobreza y que, por esas características, concluyó que estaba en Honduras.
También declaró que casi todos los pasajeros eran hondureños, sin embargo, el interrogatorio reveló una contradicción sobre el momento en que supuestamente conoció su destino.
En una versión anterior indicó que sabía desde el trayecto en autobús que sería trasladado hacia Honduras.
Posteriormente, durante su declaración, sostuvo que identificó el país cuando el avión aterrizó.
Los interrogadores también le preguntaron sobre la distribución de los asientos y la identificación de los funcionarios que acompañaban a los pasajeros.
RRMC afirmó que los agentes vestían camisetas negras con las letras ICE-ERO en blanco.
El juez ordenó trasladar al migrante a Nueva York
Antes del interrogatorio de septiembre, Furman dispuso otras medidas para facilitar el esclarecimiento del caso.
El 26 de marzo ordenó trasladar al migrante al área de Nueva York antes del 13 de abril.
La medida buscaba facilitar su comunicación con los abogados, la revisión de las pruebas y su participación en las actuaciones judiciales.
El 7 de abril, las autoridades confirmaron que RRMC había sido trasladado al Centro Correccional del Condado de Orange.
Desde allí continuó el proceso relacionado con el supuesto vuelo de deportación.

El 4 de noviembre llegó la conclusión judicial
Después de varios meses de actuaciones, el juez Furman emitió su resolución el 4 de noviembre de 2026.
En el documento recomendó al Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito determinar que RRMC no lo trasladaron en avión hacia Honduras el 26 de enero, como alegó.
De esta manera, el supuesto vuelo fantasma a Honduras no ocurrió como se justificó según la inverstigación.
Una segunda investigación: las posibles declaraciones falsas
La decisión del 4 de noviembre dejó pendiente otro asunto judicial, el Tribunal de Apelaciones solicitó establecer si algún abogado, parte procesal o declarante presentó deliberadamente información falsa y relevante relacionada con el supuesto vuelo.
Para abordar esa cuestión, Furman ordenó a las partes reunirse y presentar una comunicación conjunta antes del 13 de noviembre de 2026.
En ese documento deberán indicar los próximos pasos y si consideran necesarias nuevas actuaciones judiciales.
Además, el juez ordenó remitir su resolución al Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito.
El expediente se identifica como R.R.M.C. contra Brondi, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Así, el caso que comenzó con la denuncia de un supuesto vuelo hacia Honduras continúa abierto en una segunda cuestión: determinar si alguien engañó deliberadamente al tribunal.
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