La exdiputada suplente hondureña Delmis Carolina C’Nol Amaya decidió abandonar voluntariamente Estados Unidos después de que un juez migratorio rechazara su solicitud de asilo, un proceso que comenzó en 2015 y que, durante años, mantuvo la expectativa de permanecer en ese país.

C’Nol, de 59 años, había establecido su vida en Grand Rapids, Michigan, donde trabajó, aprendió inglés, obtuvo una certificación como auxiliar de enfermería y llegó a comprar una vivienda.

También participó en actividades comunitarias y recibió un reconocimiento por su labor voluntaria en una institución dedicada a la alfabetización.

Sin embargo, la resolución migratoria que ordenó su expulsión en abril de 2025 cambió sus planes.

En lugar de continuar con una apelación, la exparlamentaria optó por cerrar esa etapa y trasladarse a Europa para intentar comenzar de nuevo junto a su hijo.

¿Quién es Delmis Carolina C’Nol Amaya, la exdiputada hondureña?

Delmis Carolina C’Nol Amaya fue electa como diputada suplente por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH) en el departamento de Cortés, para el período legislativo 2010-2014.

De acuerdo con su testimonio, su trabajo en defensa de comunidades campesinas y de los derechos humanos estuvo marcado por amenazas y situaciones de violencia.

Delmis Carolina, cuando fue diputada suplente en el Congreso Nacional de Honduras.
Delmis Carolina, cuando fue diputada suplente en el Congreso Nacional de Honduras.

La exdiputada relató que sobrevivió a una emboscada armada en 2004 y que decidió salir de Honduras en 2014, después del asesinato de un activista cercano a su labor social.

Esos antecedentes formaron parte de los argumentos que presentó ante las autoridades estadounidenses para solicitar protección migratoria.

Su petición de asilo fue presentada en 2015, pero el procedimiento no terminó con el resultado que esperaba.

Delmis C’Nol vivió una década en Estados Unidos mientras esperaba asilo

Durante su permanencia en Estados Unidos, C’Nol se estableció en Grand Rapids, Michigan, donde reconstruyó distintos aspectos de su vida personal y profesional.

Entre sus actividades estuvo el trabajo en una tienda Walmart, mientras avanzaba en el aprendizaje del inglés y se preparaba para desempeñarse en el área de atención sanitaria.

Posteriormente, consiguió una certificación como auxiliar de enfermería y adquirió una vivienda.

Además de sus esfuerzos por establecerse económicamente, se involucró en iniciativas comunitarias.

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Colaboró como voluntaria con el Literacy Center of West Michigan, una organización que trabaja en el ámbito de la alfabetización.

La institución reconoció su participación al nombrarla Voluntaria del Año 2026, un reconocimiento que destacó su aporte a la comunidad durante su estancia en Michigan.

Pese a los avances que había logrado, su situación migratoria seguía sin resolverse a su favor.

Juez migratorio ordenó su expulsión en 2025

El proceso de asilo de la exdiputada hondureña tuvo un giro decisivo en abril de 2025, cuando un juez de inmigración ordenó su expulsión de Estados Unidos tras rechazar su solicitud.

C’Nol contempló inicialmente la posibilidad de apelar la decisión. No obstante, después de valorar el tiempo que podría prolongarse el procedimiento y la incertidumbre sobre el resultado, decidió no continuar por esa vía.

En declaraciones recogidas por WOOD TV8, explicó que le preocupaba pasar otra década esperando una resolución que podría volver a ser desfavorable.

Su decisión estuvo relacionada con el deseo de aprovechar los años que tiene por delante para construir una nueva vida en otro lugar, en vez de permanecer durante más tiempo en un proceso cuyo desenlace no podía anticipar.

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La exdiputada hondureña decidió comenzar de nuevo en Europa

Tras desistir de la posibilidad de continuar con la apelación, C’Nol puso en marcha un cambio importante: vender su casa y trasladarse a un país europeo.

La exparlamentaria explicó que su intención es iniciar otra etapa junto a su hijo, antes de que pasen más años en la espera de una respuesta migratoria definitiva.

La decisión también estuvo marcada por la distancia con su familia. Según relató, una de sus esperanzas al obtener el asilo era contar con mayor libertad para viajar y reencontrarse con sus seres queridos, incluidos sus nietos en Grand Rapids.

La imposibilidad de cumplir esos planes influyó en su determinación de dejar atrás la vida que había construido en Michigan.

Aunque la información disponible señala que busca establecerse en Europa, no especifica en qué país fijará su nueva residencia.

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