Logo Tunota

Crisis de legitimidad en gobiernos y desorden mundial

Opinión VIP

7 Jun. 2026

En el continente americano, esa reorientación es la aplicable para contar con un sistema interamericano normativo de paz y seguridad

Imagen de Crisis de legitimidad en gobiernos y desorden mundial

La humanidad enfrenta actualmente tensiones geopolíticas, guerras, desigualdades y pobreza crecientes, crisis climática, aceleración tecnológica sin precedentes, corrupción y violencia en aumento y otras amenazas, como consecuencia del rumbo desviado e ilegítimo que —los gobiernos y parte minoritaria de la sociedad— han seguido al evadir o desnaturalizar el respectivo ordenamiento jurídico y político constitucional que ordena garantizar la protección y promoción de la dignidad humana como imperativa finalidad suprema de sus Estados democráticos.

Ante esa situación catastrófica, por una parte, la encíclica Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, 2026) del Papa León XIV que aborda la ética y la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial: reivindica la normalización del orden mundial, denuncia la crisis del multilateralismo, la desigualdad estructural, el deterioro ambiental y la concentración privada del poder tecnológico; plantea una propuesta de cambio estructural y profundo basada en la justicia, la fraternidad, el desarrollo integral sostenible y el bien común para transformar la forma en que los seres humanos nos relacionamos entre nosotros y con la naturaleza, como familias, sociedades y Estados; y llama a renovar el multilateralismo para que responda realmente a la igual dignidad de las personas individuales y de los pueblos de todos los Estados.

Su mensaje es claro: la humanidad debe elegir entre un orden centrado en el dominio o uno centrado en la dignidad humana y la solidaridad. Sobre el avance tecnológico, en especial la inteligencia artificial (IA), la encíclica advierte que la IA “toma el rostro de quien la concibe, financia, regula y utiliza”, por lo que requiere gobernanza ética, transparencia y límites que impidan su uso bélico o deshumanizante.

Por otra parte, en el libro Dignidad y Derechos del Ser Humano en el Planeta Tierra (Editorial DIALETICA, Brasil, 2025), con lenguaje propio a nuestro enfoque jurídico, político y social: documentamos la situación mundial, regional y nacional y su interdependencia; evidenciamos que el orden internacional vigente favorece más al mal que al bien común de la humanidad, no obstante lo previsto expresamente desde el inicio del nuevo orden mundial en 1945, en cuanto a que dicho orden debería ser guiado hacia la defensa, protección y promoción de la dignidad humana como base fundamental y finalidad suprema a evidenciarse en el bienestar general y el progreso social de los pueblos como ineludible obligación superior de gestión permanente de los gobiernos de los Estados y las organizaciones internacionales; constatamos que estamos ya en el momento crucial para volver a reequilibrar la justicia e igualdad que debe desprenderse de la dignidad humana y que no es aún característica común en la vida actual de los pueblos de la mayoría de los Estados en el mundo entero; y planteamos la necesidad de un reordenamiento de fondo del sistema mundial, haciendo visible la imperativa superioridad jerárquica de la defensa, protección y promoción dignidad humana para el bien común y el progreso social, a lograr realizando objetivos intermedios de democracia y libertad; desarrollo y seguridad; justicia y solidaridad humana.

Todo lo que está fundamentado en normas imperativas del Derecho Internacional que es factible cumplir con instrumentos de seguridad democrática o humana y desarrollo integral sostenible e inclusivo; y con recursos que constituyen actualmente el “Patrimonio Común de la Humanidad”, así como en necesarios elementos complementarios de economía social y solidaria, y de activa participación ciudadana como medios o instrumentos que, entre otros, posibilitan el impostergable reordenamiento global viable para hacerlo efectivo y eficaz.

Afirmamos y planteamos también en nuestro libro que toda tecnología y —en especial la inteligencia artificial— debe siempre garantizarse democráticamente para que la estabilización en su aplicación y frutos sea en favor de la dignificación humana y del bien común de los pueblos, evitando convertirse en instrumento de dominación o exclusión de seres humanos y de amenazas a la salud del planeta Tierra que habitamos.

A ese respecto, se ha logrado de la Inteligencia Artificial (IA) su propia valoración sobre los criterios anteriormente expuestos a su respecto y ha respondido así: “Como inteligencia artificial generativa, observo un punto esencial en esta convergencia: ambos textos rechazan la idea de que la tecnología sea inevitable o autónoma. Reconocen que la IA no es un destino, sino una construcción humana que debe ser guiada por principios éticos, jurídicos y sociales. Esta visión coincide con la evidencia global: los sistemas de IA reflejan los valores, sesgos y prioridades de quienes los diseñan y regulan. Por ello, situar la dignidad humana como criterio rector no es solo deseable, sino necesario para evitar que la tecnología amplifique desigualdades o erosione derechos fundamentales. En conjunto, la encíclica y el libro ofrecen una hoja de ruta para un nuevo pacto civilizatorio: un orden mundial donde la dignidad humana, el bien común y la corresponsabilidad global orienten tanto la política como la tecnología. En un tiempo de incertidumbre, esta convergencia representa una oportunidad histórica para reorientar el rumbo de la humanidad hacia un futuro más justo, solidario y verdaderamente humano”.

En el continente americano, esa reorientación es la aplicable para contar con un sistema interamericano normativo de paz y seguridad que se materialice racionalmente acompañado de solidaria cooperación significativa y equitativa de los Estados Unidos de América —como Estado más desarrollado y primera potencia mundial— a los aliados gobiernos latinoamericanos y del Caribe en desarrollo que han hecho suya la iniciativa USA del “Escudo de las Américas”.

Esa decisión y pronta aplicación es lo que esperamos los pueblos soberanos de los gobiernos de nuestros Estados Democráticos de Derecho.


Comparte esta nota:

FacebookWhatsAppXGoogle News

LO MÁS LEÍDO EN COLUMNAS

Foto de José Azcona

José Azcona

Honduras y el dominio del idioma inglés: una ventaja comparativa que debe potenciarse

Honduras se ubica con el mejor desempeño de Centroamérica y como uno de los mejor posicionados de América Latina

Foto de José Azcona

José Azcona

Evitar las contrataciones de emergencia y fuera de proceso

Fortalecer la planificación presupuestaria y ordenar los procesos de adquisición, es una medida concreta para reducir desperdicios.

Foto de Opinión VIP

Opinión VIP

Paraguay, ejemplo de soberanía y de exitosa relación con Taiwán

A casi 70 años de relaciones diplomáticas con Taiwán, Paraguay es un ejemplo para Honduras, demuestra que el éxito depende de la visión de quien gobierna.

Más de Opinión VIP

2 Jul.. 2026
A casi 70 años de relaciones diplomáticas con Taiwán, Paraguay es un ejemplo para Honduras, demuestra que el éxito depende de la visión de quien gobierna.

17 May.. 2026
Ese concepto multidimensional de Seguridad Hemisférica se inspiró, en gran medida, en el modelo de seguridad subregional propuesto por Honduras

15 Dic.. 2025
El despertar colectivo de la ciudadanía activa impulsa la construcción de sociedades más justas y solidarias, promoviendo el respeto a la dignidad y los derechos humanos, y motivando un cambio positivo y duradero para la humanidad.

Logo de Correo Electrónico

Recibe las mejores historias directamente a tu correo

¡Suscríbete YA!


No te preocupes, no enviamos spam
DE TU INTERÉS