Los primeros ocho días de Xiomara Castro como nueva presidenta de Honduras han transcurrido entre el júbilo por su investidura y las protestas de empleados de la salud, educación y del sector eléctrico exigiendo acuerdos de nombramiento que no lograron con la pasada Administración.
Castro, quien obtuvo un abrumador triunfo en las elecciones generales del 28 de noviembre de 2021, ha dedicado sus primeros ocho días en el poder a hacer nuevos nombramientos en varias instituciones del Estado y atender otros asuntos desde su despacho.
Políticamente el mayor problema que enfrenta Xiomara Castro es la crisis en el Congreso Nacional, que desde el 23 de enero tiene dos juntas directivas paralelas; una encabezada por Luis Redondo, a quien apoya la presidenta, y otra por Jorge Cálix, diputado disidente del partido Libertad y Refundación (Libre).
La crisis en el Parlamento estaría por resolverse, según el expresidente hondureño Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, quien es esposo y asesor de la presidenta Xiomara Castro.
Castro también ha asistido a actos sociales como el de acompañar a las Fuerzas Armadas, de la que es su comandante general, a una misa en la basílica menor de Suyapa, el martes (1.2.2022).
A la misma basílica asistió el jueves (3.2.2022), que se conmemora el día de la Virgen de Suyapa, representada en una estatuilla de cedro de seis centímetros de alto, de cuyo hallazgo se conmemoran 275 años.
Incumplimientos de acuerdos
Xiomara Castro ha conocido esta semana protestas de unos 6 mil maestros que dicen que llevan varios años sin que se les otorgue un acuerdo permanente de trabajo, que no les cumplieron gobiernos pasados.
A uno de los grupos manifestantes de los maestros la presidenta incluso los invitó a que pasaran a los predios de la Casa Presidencial, donde los recibió su esposo.
El ministro de Educación, Daniel Sponda, le dijo a los maestros que pudieron pasar a la sede del Ejecutivo, que sus problemas serán resueltos, aunque no precisó cuándo tendrán el acuerdo que reclaman.
Mientras la presidenta estaba en misa, un grupo de otros maestros interinos que afirman que no han obtenido ninguna respuesta del nuevo gobierno, se tomaron los cuatro carriles de la autopista que conduce al centro y norte del país.
En el sector salud, médicos, enfermeras y otro personal protestan a nivel nacional aduciendo que a pesar de estar en primera línea atendiendo la pandemia del covid-19 que desde de 2020 afecta al país, no tienen ni acuerdo, ni contrato temporal de trabajo.
Piden destitución del ministro de Salud
El personal sanitario exige el acuerdo permanente que les prometió el pasado gobierno que presidió Juan Orlando Hernández.
El presidente del Sindicato de Trabajadores del Hospital San Felipe, en Tegucigalpa, Elvin Canales, incluso pidió la destitución del ministro de Salud, José Manuel Matheu, el mismo día que el alto funcionario asumía sus funciones.
Según Canales, activista de Libre, Matheu no es el indicado para ser ministro de Salud porque no ha hecho trabajo político con Libre, sino que pertenece al Partido Salvador de Honduras (PSH).
En efecto, Matheu, exviceministro de Salud, en su primera incursión en política partidaria, salió electo diputado por el PSH en las elecciones de noviembre, pero la presidenta del país le ha pedido que le acompañe al frente de la secretaría de Salud.
Matheu dijo que "no me había terminado de sentarme en la oficina cuando ya tenía una manifestación", y que comprende los derechos que puedan reclamar muchos que trabajan en el sector público y otros que quieren un empleo porque activaron con Libre, pero que la cartera que preside "no es una agencia de empleos".
Añadió que como ministro está dispuesto a escuchar a todos los trabajadores del sector Salud para conocer sus problemas y buscar una solución en lo que se pueda, pero que no puede hablar con quienes actúan de manera violenta frente a la secretaría de Salud.
Buscar soluciones
Matheu indicó además que ahora está buscando solucionar problemas urgentes como la falta del presupuesto necesario para el oxígeno que demandan los hospitales públicos del país y el rechazo de miles de vacunas que quería entregar una casa farmacéutica, sabiendo que se vencían el 31 de enero, entre otros.
Empleados del sector eléctrico también han protestado en la primera semana de trabajo de la presidenta, quien además es la primera mujer en llegar a la primera magistratura del país centroamericano, la que ejercerá por un período de cuatro años.
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