5 Dec. 2022
Hay heridas emocionales desde la infancia como el rechazo, el abandono, humillación, traición e injusticia que causan traumas que impactan la vida adulta

Todos tenemos heridas emocionales que sanar. Eso es un hecho.
¿Son heridas heredadas de la infancia, juventud, edad adulta, o de todas las etapas? Eso es personal y distinto en cada uno.
Lo importante es que identifiquemos si tenemos traumas o situaciones pasadas que no hemos superado, pues estas determinan de una u otra forma nuestra actitud, nuestra personalidad (temperamento y carácter) y nuestra salud mental.
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Hay heridas emocionales que vivimos en nuestra infancia como el rechazo, el abandono, humillación, traición e injusticia que causan traumas que impactan la vida adulta. Sumado a los traumas por experiencias vividas, hay factores genéticos que inciden también.
La genética conductual estudia qué tanto peso tienen los genes y la conducta sobre rasgos particulares de nuestro comportamiento y personalidad.
¿Sabías que la empatía, por ejemplo, se hereda? Y por supuesto, también algunas conductas negativas. Sin embargo, el entorno tiene mucho impacto también.
Entonces, tenemos carga genética y tenemos la conductual en base a las experiencia y aprendizaje de nuestro entorno que determinan mucho en nosotros.
¿Qué podemos hacer? Pues lo que está bien, reforzarlo, pero lo que está mal, cortarlo de raíz. En algunas religiones a esto le llaman “romper cadenas.”
Lo que realmente pasa es que alguien en la generación identificó patrones familiares de conducta y personalidad y tomó la decisión de modificar comportamientos negativos y “romper” ese ciclo familiar.
Alguien se analizó y decidió a conciencia asumir su propia responsabilidad, aceptar lo heredado y cambiar. Rompió ciclos. Y con esa acción mejoró (quizás sin saberlo) la vida de sus futuras generaciones.
La responsabilidad es enorme, es con nosotros mismos, con la gente a nuestro alrededor y con nuestras generaciones futuras.
Te aseguro que en este proceso incluso encontrarás el perdón, entenderás muchas cosas y decisiones de tus padres y generaciones anteriores que quizás resentías o no comprendías, y con ello viene mucha paz interna.
Damos a los demás lo que llevamos dentro, procuremos mejorar y sanar para que lo que demos sea de crecimiento y enriquecedor. Si lo necesitas, busca ayuda profesional que te oriente y apoye.
Nunca es tarde para dar ese primer paso de emprender un camino de sanación interna. Y como dijo Lao Tse, "un viaje de mil millas comienza con un solo paso".
Bendecida semana.
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Para conmemorar esa gran gesta —una de las más importantes de nuestra historia—, celebramos hoy, como cada año, el Día del Trabajador Hondureño.
La escritura de Sergio Pitol es un ejemplo de cómo el conocimiento, la creatividad y la imaginación se juntan en la gran literatura.
El Día Internacional del Arte no es motivo de fiesta para los creadores hondureños: es una jornada de reflexión y, por qué no, de tristeza.
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