El exjefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, Romeo Vásquez Velásquez, ofreció este lunes sus primeras declaraciones antes de ser enviado a prisión, tras ser acusado de homicidio y lesiones graves en perjuicio de dos jóvenes que se manifestaban contra el golpe de Estado de 2009.

En un audio compartido por Vásquez y que trascendió en los medios de comunicación, reiteró su inocencia ante dichas acusaciones y que es víctima de una persecución política.

"Nos están metiendo presos siendo inocentes", expresó Vásquez en relación con su traslado, junto a otros dos militares, a la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, ubicada en la aldea de Támara, a unos 20 kilómetros al norte de Tegucigalpa, Francisco Morazán.

Las acusaciones

El Ministerio Público acusa a los tres militares por homicidio en perjuicio del joven Isy Obed Murillo y por lesiones graves contra Alex Roberto Zavala, ocurridos el 5 de julio de 2009, durante una manifestación cerca del aeropuerto Toncontín.

Los jóvenes y miles de simpatizantes esperaban al expresidente Manuel Zelaya Rosales, quien intentaba retornar al país desde Costa Rica, donde fue llevado tras ser derrocado el 28 de junio de 2009.

Según las declaraciones de Romeo Vásquez, "todo el pueblo hondureño sabe que la situación de 2009 estuvo netamente relacionada con las funciones de gente abajo, y que no se sabe o la Fiscalía no ha podido demostrar si fue un militar o un civil quien disparó contra Isy Obed Murillo".

"Ahora vienen con la idea acusarnos por una persecución política", agregó en el audio compartido en Noticieros Hoy Mismo de TSi.

El general retirado también afirmó que "el pueblo hondureño debe estar convencido de que estamos ante una dictadura, y no podemos permitir que esta dictadura siga fortaleciéndose. Hoy nos toca a nosotros, pero mañana le puede tocar a otros".

Finalmente, el exjerarca militar hizo un llamado a la población: "defendamos nuestros derechos y no permitamos que sigan violando la ley esta gente que está en el poder, porque están abusando".

Según las investigaciones de la Fiscalía, las actuaciones de los militares en 2009 fueron "brutalmente desproporcionadas, ya que dispararon de manera indiscriminada con fusiles de alto poder y grueso calibre (M-16) contra ciudadanos que ejercían su derecho a manifestarse pacíficamente".

Audiencia preliminar

Los otros dos acusados son el exsubjefe de la institución castrense, Venancio Cervantes, y el excomandante del Comando de Operaciones Especiales, Carlos Roberto Puerto, quienes, junto a Vásquez, comparecieron el domingo, tras ser capturados, a la audiencia de declaración de imputados en el Juzgado Penal del barrio La Granja de Comayagüela.

A los tres generales retirados se les dictó detención judicial y fueron enviados a un módulo de mínima seguridad de la Penitenciaría Nacional bajo un riguroso dispositivo policial, por resolución de un juez, quien además les fijó audiencia preliminar para el 10 de enero a la 1:30 de la tarde.

Las autoridades penitenciarias de Honduras aseguraron este lunes que existe plena seguridad para los tres militares.

Los militares estarán en el mismo módulo donde se encuentran Mario Zelaya y Marco Bográn, exdirector del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y exdirector ejecutivo de la empresa estatal Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H), respectivamente, por casos relacionados con corrupción.