18 May. 2026
La apuesta del artista es un conjunto de imágenes que representan el imaginario, la tradición y el hundimiento de una nación.

La metafísica —sostiene Kierkegaard— está por encima de la estética. Es decir que, para serlo, una obra artística debe representar, a través de una alteración arbitraria de las cosas del mundo, un sentido más amplio y profundo que aquello que a simple vista presenta.
Sin demerito de la forma, tal como ocurre con el muralismo mejicano o la etapa bélica de Picasso, el primer violín de esa orquesta de colores y movimientos que es una pieza artística, suele ser eso que debe ser descubierto e interpretado: el discurso pictórico.
Más allá del talento y destreza del artista, lo importante es lo que dice, lo que quiere decir, lo que sugiere, lo que repercute desde el propio silencio; lo que está entre líneas y puede ser completado con el conocimiento, la imaginación y la propia experiencia del espectador.
Ese, creo, es el goce principal de Reflujos, la nueva muestra performática de Samuel Erazo que atraviesa lo puramente visual y se acerca hasta la entraña de las manifestaciones cotidianas que conforman las figuras panorámicas de Honduras.
Aquí, la apuesta del artista es una colección de misceláneas (pintura, dibujo, manga, cómic, cyberpunk y texto) que, a la vez, es un conjunto de imágenes que representan el imaginario, la tradición y el hundimiento de una nación y una cultura.
Atento a la idea de que «el arte toma la realidad y la transforma para completarla», pero consciente de que el arte no tiene compromisos con la realidad —sino que es una realidad en sí misma—, Erazo deforma la realidad que lo circunda y la convierte en piezas reconocibles y estridentes que buscan, casi sin pretenderlo, embellecer ese entorno.
Lo hace, por supuesto, con la creatividad y pertinencia que ofrecen el talento y la intuición, porque, a fin de cuentas, un artista es aquel que nos devuelve el mundo (el nuestro) de un modo nunca imaginado, y acaso también inexplicable.
La IA y el debate que tenemos que seguir teniendo para cuidar los procesos de creación en el cine.
La apuesta del artista es un conjunto de imágenes que representan el imaginario, la tradición y el hundimiento de una nación.
Invito a estar pendiente de las redes sociales de la Embajada de la Unión Europea en Honduras.
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