El cardenal de Honduras, Óscar Andrés Rodríguez, repudió este domingo los actos de violencia en el país y calificó de abominable la masacre en la que fueron acribillados cuatro jóvenes, entre ellos el hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa, Said Lobo, el 14 de julio en Tegucigalpa, Francisco Morazán.

"Esta semana hemos visto con horror ese crimen abominable, fruto de una planificación cuidadosa. Qué triste cuando el ser humano se deshumaniza, y piensa solo en matar, en destruir lo cual es el plan directo contra Dios. Dios quiere la vida, el amor, no quiere, odio ni muertes", dijo Rodríguez en la homilía de este domingo en la Basílica Menor de Suyapa.

Los cuatro jóvenes fueron asesinados a tiros el jueves en Tegucigalpa cuando salían en dos automóviles de un edificio comercial donde estuvieron en una discoteca.

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El arzobispo de Tegucigalpa hizo un llamado a reflexionar ante tanta violencia y reiteró que Honduras no puede seguir polarizada por intereses mezquinos.

"Nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie, no solo debemos repudiar esos crímenes, sino cada uno debe hacer lo que se pueda para ir eliminando la violencia, sembrando la ley de Dios, educando aquellas personas que jamás recibieron una educación moral".

Invitación a orar

Al mismo tiempo, el cardenal Rodríguez invitó a los hondureños a orar para que Dios tenga misericordia de las cuatro víctimas, por sus familias y por aquellos que crecieron sin educación moral y "embrutecidos por el dios dinero", para que Dios toque sus corazones y puedan convertirse y hacer el bien.

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"Quienes quitan la vida por medios materiales jamás disfrutarán de ellos y tampoco tendrán paz interior en su conciencia sabiendo que son asesinos", indicó el máximo representante de la Iglesia Católica hondureña.

Muerte del hijo de Porfirio Lobo

Said Lobo, hijo del exmandatario más conocido como Pepe Lobo, su motorista y dos amigos fueron acribillados a las 2:00 de la mañana del jueves 14 de julio cuando salían de una discoteca ubicada en un edificio comercial del bulevar Morazán de Tegucigalpa.

Al menos seis hombres encapuchados y con uniforme policial falso interceptaron dos vehículos en que se conducían las víctimas, los bajaron y ejecutaron saliendo del parqueo del centro comercial.

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Las autoridades de la Policía Nacional informaron que la masacre fue perpetrada por miembros de la Mara Salvatrucha, MS-13, y que el blanco del crimen era Said Lobo, pero no dieron a conocer el móvil del crimen para no entorpecer la investigación.

Por este caso, que según la Policía fue planificado, están detenidas seis personas, entre ellas dos mujeres, y decomisaron dos vehículos en los que se presume se conducían los criminales cuando ejecutaron el hecho.

Según la Policía, son 11 personas las que estarían involucradas en esta masacre, por lo que siguen realizando acciones para dar con el resto de supuestos criminales.

La MS-13 iba a recibir 200 mil dólares por la masacre, y como adelanto obtuvo $ 30 mil para comprar armas, falsos uniformes policiales y usar toda la logística del plan, de acuerdo información filtrada a los medios, pero que la Policía no ha confirmado.

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